El domingo vuelo a China.
Cada vez que voy, me pregunto si sigue teniendo sentido viajar tan lejos cuando todo se puede ver por Zoom, catálogos o Alibaba.
Pero siempre vuelvo con la misma respuesta:
lo que te cambia el juego no está en los catálogos.
Está en las conversaciones que no estaban agendadas,
en los pasillos,
en los detalles que no aparecen en ningún PDF.
Y también en el viaje mismo:
en lo que se conversa en el aeropuerto,
en el hotel,
en los ratos entre reuniones.
Esta vez somos seis de Garden Food:
Compras, Ventas, Foodservice, Mayoristas, Instituciones…
Cada uno con su visión, sus inquietudes,
y su forma distinta de mirar el mercado.
Y ahí está el verdadero valor:
viajar juntos no solo nos conecta con China,
nos conecta entre nosotros.
¿Qué piensan ustedes?
¿Todavía vale la pena viajar por negocios en un mundo tan digital?